Boletín Bimestral Nº 4
Año 2005
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Prevención odontológica
por: Dr. Rolando A. Gutesrman, Odontólogo, Responsable del Módulo de Prevención en Salud Bucal


A través de la historia de la humanidad, el hombre ha demostrado conductas preventivas en todos los aspectos de su vida. Ya en nuestros días, son innumerables los momentos en la vida cotidiana en los cuales ejercemos la prevención (Por ejemplo: cerrar con llaves las puertas de nuestra vivienda, portar un abrigo por si nos sorprende el frío, contratar un seguro, etc.)

En lo específicamente odontológico, hoy sabemos que es posible prevenir totalmente las dos enfermedades de mayor importancia en la cavidad bucal:

1- CARIES
2- EMFERMEDAD PERIODONTAL (inflamación y/o infección de los tejidos que rodean y sostienen al diente)

Ambas enfermedades son causadas por un grupo de bacterias, que unidas entre sí, forman la “placa bacteriana”, que se adhiere a las superficies dentarias y también se aloja en los “espacios” existentes entre el diente y la encía.

Esta placa, toma sus nutrientes del medio ambiente donde está ubicada (cavidad bucal) y éstos son principalmente hidratos de carbono (azúcares) que son transformados en ácidos fuertes, siendo los responsables del daño a los tejidos duros (esmalte dentario) y a los tejidos blandos (encía).

¿Cómo PREVENIRLOS? Se puede actuar en tres niveles:

1- Eliminando el agente causal (placa bacteriana).
Esto se realiza mediante el correcto cepillado, que por acción mecánica, desarma, despega y barre la placa adherida.

2- Reforzando la superficie de los dientes para hacerlos más resistentes al ataque de los ácidos producidos por la placa. Esto se realiza con el uso del fluor, ya sea en forma de pastas dentales, topicaciones periódicas con geles fluorados, buches, etc.

3- Limitando el consumo de azúcares. Sabemos que estos hidratos de carbono son el “combustible” que utilizan las bacterias de la placa para “fabricar” los ácidos que atacan dientes y encías; por lo tanto debemos evitar en lo posible dichos alimentos, o bien cuidar que la frecuencia con que estos son ingeridos sea lomás espaciado posible. ( Ejemplo: Si un niño come cinco caramelos por DIA, no darle uno cada hora, sino, llegar a un acuerdo con él para que los coma todos en un corto lapso, y luego se cepille los dientes para eliminar la posibilidad de que los azúcares sean aprovechados por las bacterias).

Esta breve síntesis es solo una muestra de todo lo que podemos hacer para prevenir en odontología. Ni la mejor prótesis, ni el mejor arreglo puede reemplazar totalmente a la naturaleza.

Hagámoslo, es solo un cambio de mentalidad.


 

Internación domiciliaria
por: Dr. Jorge Fernández Funes
Gerente Médico de la Obra Social del Personal Administrativo y Técnico de la Construcción y Afines - OSPATCA

 


Se puede definir la internación domiciliaria como una modalidad de atención de la salud, mediante la cuál se brinda asistencia al paciente-familia en su domicilio, realizada por un equipo multiprofesional e interdisciplinario cuya misión es: promover, prevenir, recuperar, rehabilitar y/o acompañar a los pacientes de acuerdo a su diagnóstico y evolución en los aspectos físico, psíquico, social, espiritual, manteniendo la calidad, el respeto, y la dignidad humana.

Los principales objetivos de esta modalidad de atención son:

1-Brindar asistencia en el domicilio del paciente, interactuando con los establecimientos asistenciales de diferentes niveles de categorización.

2-Favorecer la reincorporación del paciente a su entorno natural, la familia y la comunidad.

3- Recuperar la dimensión social del problema salud/enfermedad dentro de la comunidad.

4- Evitar la institucionalización del paciente y familia atendiendo los múltiples efectos negativos, aislamiento psico-físico del paciente, desestabilización económica, desintegración familiar y de su entorno comunitario.

5- Acompañar y asistir a los pacientes de acuerdo a su diagnóstico y evolución.

6- Facilitar la participación activa de la familia o responsable del paciente, mediante su capacitación adecuada y aceptada.

7- Optimizar la eficiencia del servicio en aquellos pacientes que por su patología es posible su asistencia con esta modalidad de atención.

8- Disminuir el promedio de días de internación por patologías y aumentar la disponibilidad de camas para patologías más complejas.

9- Disminuir las posibilidades de infecciones intrahospitalarias.

10-Contribuir al mejoramiento de la calidad de la asistencia sanitaria en todos sus componentes, equidad, eficacia, eficiencia, efectividad y accesibilidad a los servicios de salud.

La internación domiciliaria, a través de su sistema de atención médica
especializado, ofrece a las entidades financiadoras de la salud (tanto Obras Sociales como Sistemas de Medicina Prepaga), una organización estructurada para la atención del paciente en su domicilio y la atención de Cuidados Paliativos en pacientes que padecen cuadros terminales.
Se brinda en pacientes que sin requerir cuidados específicamente
institucionales, pueden ser asistidos por un plantel médico, con enfermería, kinesiología y demás especialidades particularmente capacitadas, con los
recursos necesarios y suficientes para una correcta atención fuera de la internación convencional.
Esto resulta en una prestación de salud de muy buena calidad y con una
estructura de costos acotada, buscando brindar el mayor confort al paciente.

El Sistema de Atención Domiciliaria y Cuidados Paliativos, combina los
beneficios de la atención médica y paramédica necesarios para el tratamiento de las afecciones del paciente, con la comodidad que significa el cuidado dentro del marco familiar; evitando, conforme a los cuadros de cada paciente las contingencias e incomodidades para el núcleo de allegados.
Organizando eficientemente las diferentes variables que componen una correcta atención del enfermo, se logra cumplir con un plan de trabajo que permite una mejor calidad de vida durante las situaciones agudas o crónicas.

El servicio de asistencia en domicilio puede ser solicitado: cuando el Paciente está internado o bien cuando se desea evitar una internación, por un profesional que no desee someter a su paciente a una internación sanatorial (pacientes terminales, inmunodeprimidos), o por un médico de Guardia del Sistema de Urgencia Domiciliaria, o de una Guardia Sanatorial, ante el caso de pacientes cuya necesidad de control no justifique una internación institucional.

El paciente recibirá en forma programada todas las prestaciones que requiera, según un esquema de trabajo prefijado.

Es importante para una correcta prestación del servicio, que el medio al que será trasladado el paciente sea el adecuado para brindar responsablemente este tipo de prestación, permitiendo además una accesibilidad segura al domicilio por parte de los diferentes agentes de salud, y una buena continencia desde el entorno familiar.
El diagnóstico y el esquema terapéutico deben ser de la mayor precisión, dada su importancia no sólo en la programación del esquema de trabajo tanto del generalista como de los especialistas y auxiliares de la Medicina involucrados en la atención del enfermo, sino también para una correcta previsión de los recursos de equipamiento necesarios (cama ortopédica, material descartable, nebulizadores, entre otros insumos), como también de las prácticas diagnósticas necesarias, evitando el traslado del paciente.(Laboratorio, radiología, ecografías, Holter, ECG, EEG etc.)

No todos los pacientes se pueden asistir en el domicilio, existen pautas básicas
para este tipo de atención:

-Paciente clínicamente estable

-El paciente debe presentar una patología cuyo tratamiento continuo o
discontinuo pueda ser efectivizado en el domicilio.

-El paciente y/o familiar a cargo del mismo deben brindar consentimiento escrito para esta modalidad de atención.


-El paciente y la familia deben tener condiciones habitacionales
adecuadas, conducta sanitaria familiar, ausencia de problemas obstaculizadores del proceso de tratamiento y recuperación.

-La familia debe poseer un nivel de alarma adecuado, capacidad de
contención y resolución frente a situaciones de desestabilización, capacidad de interacción y cooperación con el equipo de salud.

-Debe tener mecanismos adecuados de derivación con establecimientos
asistenciales con internación.

Bajo esta modalidad se pueden asistir enfermedades de larga evolución como pacientes oncológicos en estadíos terminales, accidentes cerebrovasculares, esclerosis, distrofias, plejías y paresias, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas. Terapia inhalatoria y kinésica, complicaciones e intercurrencias de enfermedades crónicas (amputaciones,úlceras, pie diabético); como así también casos pasibles de altas precoces: Post operatorios en general, en especial los
traumatológicos y neuroquirúrgicos, politraumatismos, lesiones medulares, síndromes infecciosos bajo tratamiento antibiótico EV prolongado, escaras por decúbito, entre otros.

Como vemos, el domicilio se puede convertir en un medio óptimo para la atención, tratamiento y resolución de varias patologías, como así también ser el lugar elegido para acompañar al ser humano en el proceso natural de la muerte, rodeado de su familia y seres queridos.

 

Resumen sobre el Coloquio
desarrollado en abril´05

por: Dr. Horacio Dillon, Médico neurocirujano, Director Médico de OSDE

TEMA “LOS JUECES Y LA EVIDENCIA CIENTÍFICA”

Todas las formulas y juramentos que iluminan nuestra profesión van amalgamados con principios éticos para con nuestros pacientes, nuestros maestros y nuestros colegas y son anteriores a toda normativa legal.

El sistema de valores cuya resultante es la de servir al hombre, constituye, la ética medica.

En relación al conocimiento científico y tecnológico diré que su avance ha sido monumental. Que la medicina basada en la evidencia, buscar rastrear en este mar de información aquellos procedimientos diagnósticos y terapéuticos de probado beneficio comparativo.

Aprovechemos los beneficios de la medicina basada en la evidencia como una herramienta más, pero no dejemos que la intervención de criterios puramente economistas, dejen de lado al hombre, como objeto central del accionar médico.

La medicina no se inició con la ciencia, es anterior a ella y surgió como inclinación natural del hombre de servir a otro hombre afectado por una dolencia.
Este oficio empírico, práctico, se fue nutriendo paulatinamente del conocimiento científico, convirtiendo la tarea del médico en una actividad con fundamentos sólidos, pero precisamente por no ser una ciencia exacta, este arte clínico original del médico continua moviéndose entre la incertidumbre y el riesgo. Es esto lo que da valor a las habilidades y destrezas del médico, para convertir a la medicina en un arte, o sea en un oficio de constante creación intelectual.
Por tal motivo la justicia deberá comprender que el médico no es un científico, porque si bien el médico debe emplear el método científico y aplicar los conocimientos de la ciencia, lo hace en forma racional para el problema individual de su paciente y en un limite de tiempo a veces extremo y llega a su diagnostico a través de un complejo proceso intelectual que es el razonamiento médico.
Pero este diagnostico, podrá ser de certeza o probabilidad y es por ello que el médico vive en un mundo de probabilidades y riesgos, tratando de mejorar las probabilidades y de acotar esos riesgos.

La interacción humana, basada en la confianza mutua, es lo que debe estar presente en todo acto médico.
Precisamente, esta relación médico-paciente esta sufriendo cambios sustanciales a los cuales nos resulta difícil adaptarnos.

Los cambios ocurridos en esta relación son de dos tipos:
Primero, es el pasar de una medicina vertical y paternalista a una nueva realidad social donde el paradigma pasa por el derecho a la salud y a la información.
En este contexto aparece la figura de responsabilidad profesional, cuyo objeto es proteger a los enfermos asegurándoles por parte de sus médicos la obligación de guardar prudencia en sus decisiones, de capacitarse para el correcto ejercicio profesional y de mantener una actitud alerta.

El segundo, es la irrupción de múltiples actores en el escenario de la relación médico paciente. Además del avance del conocimiento científico fue llevando a que el médico, por más estudioso que sea, se encuentra absolutamente incapacitado para acceder al mismo.

Fue así como de aquel médico y su competencia, el cirujano barbero, fuesen apareciendo multiplicidad de especialidades y sub- especialidades que permitiesen en forma de estanco la aplicación de los nuevos conocimientos y las nuevas tecnologías.

Esto ha sido natural y positivo, pero en algunos casos, lleva a una medicina deshumanizada y es por ello, que creo que la revalorización de la figura del médico clínico o médico de cabecera, con alto nivel de formación es imprescindible para aglutinar el equipo de salud y devolver la visión integral que siempre tuvo la medicina con relación al hombre.

Otro de los personajes que han ido transformando esta comedia en un sainete a veces con ribetes verdaderamente dramáticos han sido los economistas de la salud o especialistas en managment.

Cuando me refiero a los economistas de la salud en tono peyorativo, no lo hago incluyendo a aquella mayoría que han ido permitiendo la mejoría sustancial que los indicadores nos muestran a lo largo de los años, sino que lo hago en dirección a aquellos que se movilizan solo con criterios econometristas.

Antes, el médico en el centro académico o en un consultorio, seleccionaba los mejores métodos de controlar la enfermedad, hoy esta obligado a actuar con actitud empresarial, valorando solo los costos.

El conflicto, difícil de resolver, es “debemos mantener nuestra absoluta fidelidad a nuestros pacientes de acuerdo a los principios de nuestros pacientes de acuerdo a los principios de nuestra profesión y a nuestro juramento, o debemos ser fieles al sistema que nos mantiene”

Hoy los médicos estamos tentados por diferentes incentivos, en muchos casos ocultos.

Incentivos por hacermás, fogoneados por la industria farmacéutica y biotecnológica y por la necesidad de ejercer una medicina defensiva, e incentivos por hacer menos con la presión de controlar los costos del sistema, cuando muchas veces no sabemos de quien es el sistema ni a quien beneficia el control.

Aquellos médicos que todavía mantienen la virtud de la compasión y que consideran como principal deber atender a sus pacientes con exclusión de cualquier tipo de consideración, son los que sufren mayor desgaste.

La disyuntiva de hoy es si la formación del médico debe ir dirigida hacia un profesional que dispense salud o a un nuevo ejecutor eficiente del sistema.

También han entrado en juego los marketineros de la salud.
El marketing de la salud muchas veces no está dirigido a la salud en si, sino a la enfermedad.

El marketin consiste en vender malestar, convencer a la gente que esta enferma, lo importante es vender más y más; y para ello utilizan múltiples estrategias con las cuales nos asustan diariamente:
- Hacer que procesos comunes parezcan graves.
- Clasificar como serios los problemas médicos.
- Tratar los problemas diarios como problemas médicos.
- Tratar diariamente los problemas médicos.
- Exagerar la prevalencia de las enfermedades.

Este es un verdadero conflicto de intereses, entre los legítimos objetivos de un negocio y la necesidad de usar racionalmente los fármacos; y los médicos por acción u omisión participamos del mismo.

También han entrado en escena los periodistas, que al igual que los médicos, están obligados a reflejar la verdad y si bien, no son dueños de la verdad absoluta, deben expresar su verdad con total honestidad.

Por lo tanto, la libertad del médico, como la del periodista debe ser una libertad responsable.

En relación a aquellas circunstancias en las cuales el quiebre de la relación médico paciente o la existencia de un daño avanza hacia la instancia judicial, podemos analizar la verdad desde tres ópticas diferentes:
1) La verdad absoluta de lo que sucedió, que es conocida por el médico.
2) La verdad buscada por el juez a través de las pruebas y las pericias.
3) Y la verdad publicada que depende de la honestidad y la responsabilidad del periodista.

Finalmente hablaré de la litigiosidad indebida; este tema que involucra seriamente a todos los sectores comprometidos con la salud y también a nuestros pacientes.

Este tema emergente del mal uso del capítulo de la responsabilidad civil, y ese mal uso deriva en perjuicio para nuestros pacientes, objeto de nuestra protección y del espíritu de la ley, y de los profesionales de la salud, ya que más del 90% de las demandas van dirigidas a los médicos.

Finalmente y ya finalizado, creo que la medicina basada en la evidencia o en las pruebas, es un recurso más, de utilidad sobre todo en la toma de macro decisiones.

Creo también que el razonamiento médico sigue siendo el principal elemento del diagnóstico y como todas las actividades de la vida, un buen diagnóstico es imprescindible para cualquier tratamiento.

En algunos casos, últimamente, hemos visto que algunas evidencias se han basado en estudios dirigidos y cuyos resultados fueron objetados, cuando pasado un tiempo se concluyó en que era evidente que sus efectos no eran los esperados.
Ahora, que hacemos los médicos cuando no existe evidencia y debemos actuar.
A veces, como ahora, podemos usar el humor.
Por ejemplo aplicar algún otro tipo de medicina no convencional, como la expresada por los Dres. Isaacs y Fitzgerald, del New Children¨s Hospital de Westmead, Australia

- La medicina basada en la eminencia: cuanto más veterano es un colega, menos importancias le da a la evidencia y su experiencia le hace cometer los mismos errores con creciente confianza durante un impresionante número de años.
- La medicina basada en la elocuencia: Sustituye la evidencia a través de una increíble verborragia acompañada de un traje de Arman y un buen bronceado en cama solar.
- La medicina basada en la providencia: es aquella a la cual el profesional recurre cuando no solo no tiene evidencia sino además, no tiene idea de lo que esta pasando.
- La medicina basada en la opulencia: es la que usan algunos profesionales en los cuales las decisiones diagnósticas y terapéuticas pasan por el punto de mayor beneficio económico.
- La medicina basada en la WEBIDENCIA: en la cual las decisiones se basan en tomar como cierto todo lo que se publica en Internet.
Y por ultimo; cuando no contamos con evidencias, y no queda lugar para el humor
debemos aplicar la medicina del temor, y es por ello y desde mi corazón de médico les pido que nos ayuden a recuperar la tranquilidad necesaria que nos permita pensar en el bien de nuestros pacientes.


 

Alcoholismo
por: Dr. Roberto Baistrocchi
Médico especialista en Farmacología, Miembro del Consejo Asesor Honorario de la SEDRONAR

El alcoholismo consiste en un consumo excesivo de alcohol de forma prolongada con dependencia del mismo.
Es una enfermedad crónica producida por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas, lo cual interfiere en la salud física, mental, social y/o familiar así como en las responsabilidades laborales.
El alcohol etílico representa la droga psicoactiva más utilizada en todo el mundo. Actualmente su abuso ha adquirido proporciones masivas tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, y se encuentra asociado a toda una constelación de consecuencias adversas, de las cuales la enfermedad alcohólica constituye sólo una pequeña parte, aunque la más relevante desde el punto de vista clínico.

A partir de mediados del siglo XX se puede diferenciar una cuarta oleada de alcoholización. Las causas pueden ser los movimientos migratorios, los medios de comunicación de masas, la explosión consumista, el "estrés", etc. En la actualidad se reconoce que el valor terapéutico del etanol es relativamente limitado y que su ingestión crónica en cantidades excesivas es un problema social y médico de primer orden. No obstante, la sociedad y la ciencia están buscando estrategias tanto farmacológicas como comportamentales para combatir el alcoholismo.
El alcohol, en forma aguda, irrita todos y cada uno de los tejidos vivos que se ponen en contacto con él. Así cuando se desinfecta una herida, la misma arde, porque el alcohol se pone en contacto con células vivas, mientras que cuando derramamos alcohol sobre la piel intacta, no arde, porque la misma está recubierta por una capa de células muertas como es la queratina.
El concepto antes mencionado no es menor ya que la irritación repetida de un tejido (cualquiera sea el factor productor) termina matándolo y reemplazándolo por tejido cicatrizal.

Cuando se ingiere alcohol en cantidades excesivas al tomar contacto con la mucosa del estómago, de los vasos, con el hígado, con los pulmones, con el sistema nervioso, con los músculos, con los riñones, los irrita. Cuando esta irritación se repite progresiva y evolutivamente, se produce la muerte de esos tejidos y la consecuente falla de los órganos y sistemas.
Por eso es que el alcoholismo a largo plazo causa daños al hígado, al sistema nervioso incluyendo el cerebro, puede causar hipertensión arterial y daños al corazón, problemas digestivos como úlceras, problemas de los órganos y las funciones sexuales, senilidad prematura y cáncer. El abuso del alcohol también puede llevar a la violencia, accidentes (más de la mitad de todos los accidentes se relacionan con el consumo de alcohol), segregación social y dificultades en el trabajo y en el hogar.

Los síntomas del alcoholismo incluyen cambios en la personalidad, lagunas mentales, aumento progresivo de la cantidad de bebida y negación del problema. Una persona alcohólica puede beber a escondidas, beber solo e incluso por las mañanas y tener temblores. Es posible que tenga problemas familiares o con la ley debido la bebida.

Los patrones de abuso del alcohol varían. Algunas personas se embriagan diariamente. Otras sólo en determinadas ocasiones, como los fines de semana. Otros no beben por largos períodos de tiempo pero cuando lo hacen pueden dedicarse a beber por semanas o meses
Normalmente, se dice, en los círculos sociales o familiares, que el alcoholismo es un vicio, y esto es porque no se ha querido aceptar que es una enfermedad.

¿ES EL ALCOHOLISMO REALMENTE UNA ENFERMEDAD?

La Asociación Médica Norteamericana y la Organización Mundial de la Salud, como muchos otros grupos profesionales, consideran al alcoholismo como una enfermedad. Los jueces y legisladores también lo van reconociendo como enfermedad.

El Comité sobre Alcoholismo y Dependencia de las drogas, de la Asociación Médica Norteamericana, define al alcoholismo como una enfermedad en la cual se presenta ansiedad por el alcohol y pérdida del control sobre su consumo, como un tipo de dependencia que puede causar daño a la salud de la persona o interferir su habilidad para trabajar y para avenirse con los demás.

El alcohólico bebe usualmente en grandes cantidades, y con frecuencia llega al estado de embriaguez. Sin embargo, la cantidad y la frecuencia no son más que síntomas. Si bien es cierto que algunos alcohólicos beben en menores proporciones que algunos bebedores sociales, este hecho no modifica su condición básica ni la hace menos grave. El factor clave está en la pérdida del control y la ansiedad por la droga, en este caso el alcohol.

Es difícil hablar de prevención cuando se desconocen las causas del problema de la dependencia del alcohol. Parece indiscutible que la educación ocupa un lugar central en la prevención del alcoholismo. El papel de la familia es esencial, tanto para transmitir hábitos de consumo como para informar de posibles peligros, etc. También la escuela y otras instituciones de socialización son fundamentales para la prevención del alcoholismo.